Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com).-La firma calificadora de riesgos Standard & Poor’s (S&P) alertó que la reforma fiscal que está planteando el país para atender el problema fiscal es insuficiente y ello, sumado a la fuerte contracción del Producto Interno Bruto y la pandemia, terminarán pasando factura en los indicadores de la banca a nivel nacional.

La advertencia está contenida en el informe “América Latina: Panorama bancario por país” publicado este 28 de julio por la entidad financiera y la visión sobre Costa Rica no luce necesariamente alentadora.

Aún y cuando el país ya aprobó el crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cerró el año con un superávit primario en sus cuentas, la calificadora señala que el ajuste fiscal sigue siendo insuficiente y vendrán “grandes déficits&rdquo:

La limitada reforma fiscal continuará debilitando las finanzas públicas, lo que derivará en grandes déficits fiscales continuos y mayores niveles de deuda. La economía aún es resiliente, aunque el crecimiento se ha desacelerado en los últimos dos años y esperamos que el crecimiento del PIB siga bajo debido a la lenta recuperación económica tras la pandemia. Esperamos que el PIB crezca 2.6% este año y 3.6% en 2022-2023.

La agencia había bajado las calificaciones del país el 9 de junio del 2020 de B+ a B debido a mayores expectativas de una contracción más profunda del Producto Interno Bruto (PIB) y del deterioro fiscal.

En este nuevo informe, la empresa señala que las calificaciones de Costa Rica “continúan presionadas por la incertidumbre persistente”.

“La tendencia negativa del riesgo económico en nuestro Bicra (Análisis de Riesgos de la Industria Bancaria por País) refleja las presiones en las trayectorias política, económica, fiscal y de deuda del soberano, exacerbadas por la pandemia de COVID-19″, indicaron.

Estos riesgos serán trasladados a la industria bancaria.

De acuerdo con la calificadora el hecho de que los 2 mayores bancos del país sean propiedad del Estado (Banco Nacional y Banco de Costa Rica) y controlen alrededor de 40% de la participación de mercado en términos de créditos, provoca distorsiones del mercado y deprime la rentabilidad.

Debido a esta situación S&P teme 3 efectos directos sobre la banca comercial:

  • Estancamiento de la cartera al consumo limitará el crecimiento del crédito: “La débil actividad económica y el alto desempleo afectarán al segmento de crédito al consumo, pero será la única fuente de crecimiento del crédito en 2021”
  • Calidad de activos empeorará ante los efectos de la pandemia: “Esperamos que los activos improductivos alcancen un máximo de 3.7% en 2021, totalmente cubiertos por reservas, y que se mantengan por encima de 3.6% para 2022. También esperamos que el costo del riesgo en el sistema aumente por encima de 1% durante los próximos dos años”
  • Provisiones más altas y tasas de interés más bajas afectarán la rentabilidad. “En los últimos años, observamos una disminución constante de la rentabilidad del sistema bancario costarricense. Debido al shock económico provocado por la pandemia, consideramos que esta tendencia se exacerbará a medida que los bancos aumenten sus reservas para pérdidas crediticias. Además, las tasas de interés han disminuido hacia niveles históricamente bajos, y están aumentando la presión sobre los márgenes de interés netos y las tasas activas de créditos para productos bancarios principales”.

CRHoy.com solicitó la reacción tanto del BCR como del Nacional sobre las proyecciones de la firma calificadora. Al momento de publicación de este artículo no habían respondido.

Pese a ello, el Banco Central en la última revisión sobre las proyecciones económicas del país en abril había señalado que el sistema financiero seguía mostrando indicadores de solvencia, a pesar de algunos incrementos en la morosidad propios de los problemas de pago que se enfrentaron el año pasado debido a la pandemia.

Asimismo, el ente emisor ha venido manifestando optimismo en torno a las cifras de colocación crediticia. Aún y cuando ahora S&P indica que habrá un estancamiento en la cartera de consumo, las autoridades económicas del país confiaron en la facilidad extraordinaria otorgada por el Banco Central a las entidades financieras para que estas impulsaran la colocación de préstamos y para la segunda mitad del año está pendiente la implementación de un fondo de avales para que este indicador muestre dinamismo.

De momento, la colocación crediticia muestra un ligero repunte en la colocación en colones.