Fuente: La República

El precio del dólar viene con una tendencia a la baja en las últimas semanas, sin embargo, ese respiro es estacional y se pronostican fuertes presiones al alza a final del año.

La caída es de ¢12 menos por unidad en la última semana y hace 15 días, alcanzó el nivel máximo en el tipo de cambio promedio ponderado (11 de noviembre) de ¢644 por dólar.

El pago de aguinaldo, marchamos y dineros extras son los factores estacionales que están incidiendo más en que el tipo del cambio del dólar tenga un respiro.

Las expectativas para el cierre del año son muy poco alentadoras, tanto para los economistas como para los consumidores.

En lo que va del año, la depreciación acumulada es de 2,7% tomando como referencia el tipo de cambio promedio ponderado de Monex y la interanual 4,5%.

Un 74,7% considera que este indicador monetario aumentará, cifra que era de 70% hace tres meses, según lo reflejó la encuesta de percepción de los consumidores realizada por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica.

“Es posible que al cierre del año, cuando se elimine esta estacionalidad, se reduzca el exceso de divisas ofrecida en el mercado y que el tipo de cambio tienda al alza”, destacó Luis Diego Herrera, analista económico de Acobo.

Un incremento en la demanda de divisas por parte de inversionistas institucionales, aumento en los precios de los bienes importados, entre ellos, el petróleo, y el alza en los costos del transporte de mercancías, especialmente por vía marítima, son los factores que el Banco Central deberá vigilar al cierre del año.

“La caída sin duda es coyuntural hasta que entren los dólares producto de los bonos, impuesto de renta, marchamos, aguinaldos, etc. Empero, es posible que en enero tienda a aumentar, aunque mucho dependerá con lo que pase en la ley de empleo público y en las negociaciones con el FMI”, aseguró Daniel Suchar, economista.

Asimismo, agregó que la campaña política también puede generar mucha incertidumbre y el tipo de cambio es muy especulativo.

Estos movimientos son normales dentro de un esquema cambiario de flotación administrada que tiene el país y el Banco Central determina cuándo es el momento idóneo para intervenir.

La última vez lo hizo el 17 de noviembre por $48 mil y antes de esa, había hecho otra intervención por $19.5 millones el 28 de octubre en el mercado Monex, con el objetivo de frenar las alzas en el precio del dólar.

“El actual esquema cambiario se rige por la oferta y demanda de dólares, por lo que, en algunas épocas del año se pueden presentar presiones al alza, y en otras, a la baja. Si hubiese fuertes variaciones en el tipo de cambio, el BCCR podría intervenir el mercado para reducir esos movimientos (comprando o vendiendo dólares) y estabilizar el precio de la moneda extranjera. Estas intervenciones las realizaría el BCCR con las reservas de dólares que mantiene en su poder, tal como lo ha hecho años atrás”, mencionó Roxana Morales, economista de la Universidad Nacional.


Posiciones

Las presiones al alza se mantendrán durante el resto del año y esta baja es estrictamente estacional.

Fernando Rodríguez
Economista
Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA)

Las presiones sobre el tipo de cambio se mantienen aún y cuando cedan por factores estacionales al cierre del 2021, lo que cambiaría al inicio de 2022, salvo que se tenga acceso a flujos de financiamiento externo como sucedió en 2020.

Melvin Garita
Gerente general
BN Valores

La depreciación del tipo de cambio promedio ponderado de Monex en lo que va del año llega a 3.34%, mientras que en el último año alcanza el 5.6%.
Los principales aspectos que explican esta depreciación son la mayor demanda de divisas producto del aumento de las materias primas, la lenta recuperación del sector turismo, así como una menor aprobación de fuentes de financiamiento externo al Gobierno.