Fuente: CR Hoy

Incluso en el escenario más negativo, la recaudación de impuestos este año y el próximo será mayor a la del 2020, luego del shock que ocasionó la pandemia.

De hecho, en el escenario más pesimista, la carga tributaria de 2022 sería superior al promedio de lo que se ha venido recaudando desde 2009, cuando ésta fue en la mayoría de los casos inferior al 13% del Producto Interno Bruto (PIB).

Con base en las proyecciones estimadas por el Ministerio de Hacienda para este año y en su plan de presupuesto para 2022, la Contraloría General de la República corrió un modelo estadístico para establecer cuáles son las probabilidades de recaudación de impuestos para el siguiente año.

El modelo base del cual se parte es la proyección estimada por Hacienda con base en el plan de gastos, el cual señala que la carga tributaria será de un 13,4% del PIB.

Esto representa 0,2 puntos porcentuales menos que lo esperado para este 2021 (13,2% del PIB), pero son datos mucho más optimistas que lo recaudado en 2020 cuando cayó a un 12% del PIB.

Esta estimación toma en cuenta que para el próximo 2022 el Banco Central proyecta un crecimiento de al menos un 3,7% del PIB.

Sin embargo, según la Contraloría si continúa la aparición de nuevas variantes del COVID-19 y son necesarias nuevas medidas de confinamiento, o bien se desacelera el proceso de vacunación, ese crecimiento podría no alcanzarse, lo que involucraría una menor recaudación tributaria.

En este escenario pesimista, la recaudación sería de un 13% del PIB. Más bajo que lo proyectado por Hacienda, pero mucho mejor que el 12% del 2020.

Pero si el panorama económico resulta mejor a lo estimado, gracias a que se acelere el proceso de vacunación, se estimule el consumo y la inversión, a la vez que crece la confianza de los agentes económicos, al carga tributaria pasaría al 14,2%.

De acuerdo con la Contraloría, la eventual aprobación de reformas legales por parte de la Asamblea Legislativa, o administrativas en materia de alícuotas y escalas, así como sobre exenciones o moratorias podrían afectar la recaudación efectiva de 2022.

En ese sentido señalaron que existen varios proyectos de ley que forman parte del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que buscan aumentar la recaudación. También hay algunos con efecto negativo como el de la reducción sobre el marchamo, el IVA al sector turismo y del impuesto a los combustibles.

Aún sin tener en cuenta estas reformas, el aumento general de la recaudación tributaria sería de un 4,5% para 2022, lo que significa que sería todavía mayor al crecimiento proyectado de la economía ( 3,7%).

Los principales incrementos se producirían en renta y en IVA (5,1% y 4,5%), los cuales son a su vez los más importantes en cuanto a montos.

 

La Contraloría señala que para que estas proyecciones se cumplan es fundamental la materialización de los rendimientos esperados derivados de la Ley N° 9635 sin distorsiones y la recuperación en la carga del resto de ingresos del presupuesto.

Esto en momentos en que el gobierno más bien propone flexibilizar la regla fiscal contenida en esa ley, para favorecer instituciones como el Consejo Nacional de Producción, el Instituto Nacional de Aprendizaje, y el Ministerio de Educación, entre otras.