Fuente: Central american data

La asimetría de los flujos de inversión hace que la aplicación del concepto de renta mundial genere indefectiblemente más ingresos a los Estados de economías poderosas que a los de economías pequeñas.

En su artículo de opinión en Elfinancierocr.com, Manrique Blen señala las dificultades que enfrentan los países de economías pequeñas cuando suscriben tratados de doble imposición fiscal, pues, dependiendo de las características de los acuerdos firmados, pueden dejar de percibir ingresos por impuestos que podrían recibir sin la adhesión al tratado.

“Por ejemplo, en aplicación del Tratado con México, servicios brindados en nuestro país por contribuyentes mexicanos y que anteriormente eran gravados en Costa Rica, pasarían a pagar impuestos únicamente en tierras aztecas”.

“Cuando estos convenios los suscriben países en condiciones similares, normalmente la balanza de beneficios y sacrificios se ve equilibrado, por lo que existe homogeneidad entre el capital y renta que fluye entre ambos y, por lo tanto, también en la recaudación. Sin embargo, este no es el caso cuando una de las partes es un país desarrollado y el otro no.”