Fuente: La Nación

La Dirección General de Tributación utiliza, cada vez más, nuevas herramientas tecnológicas para los procesos de fiscalización de contribuyentes en busca de eventuales casos de evasión en el pago de impuestos.

Con el uso de la big data, el fisco detectó 946.000 casos de riesgo fiscal, en el 2018, mientras que cuatro años antes eran menos de 9.000. Hoy, incluso, revisa las redes sociales de las personas para conocer su estilo de vida, ante la sospecha de incrementos injustificados de su patrimonio.

Así lo contó Karla Salas, directora de Fiscalización de Tributación, cuando explicó el caso de uno de los 46 contribuyentes fiscalizados por sospechosos aumentos en su riqueza, a los cuales se les determinó la evasión de ¢600 millones en impuestos (incluidos los intereses) desde el periodo fiscal del 2019.

“En uno de los casos de un sujeto con varios actividades conocidas se hizo una investigación de quién es esa persona en Costa Rica, cómo la conocemos y cómo aparece en sus redes sociales”, destacó Salas.

En la revisión de este contribuyente, el fisco detectó que estaba inscrito a manera personal en actividades artísticas y en una sociedad anónima.

Al año se le determinó una ganancia anual de ¢11 millones, después de verificar sus ingresos y gastos por sus actividades, pero en ese periodo compró un carro en $52.000 (¢33 millones).

“A nivel mensual se tiene un ingreso (neto) de ¢917.000 para sus gastos de vida personal y cualquier otra erogación. No obstante, identificamos que tiene frecuentes salidas al exterior y participa en muchas actividades sociales, según sus propias publicaciones en redes sociales”, contó la vocera.

Al final, Tributación determinó que los ingresos del contribuyente son insuficientes para el estilo de vida que manifiesta, y se le inició un proceso para determinar los impuestos sin pagar y las posibles sanciones.

Para Francisco Villalobos, socio director de ICS Asesores Fiscales, el mensaje lanzado por el fisco, con el caso expuesto, es si el éxito mostrado se corresponde con lo que se paga.

“Hay dos cosas en la vida que no se pueden ocultar, ni la pobreza ni la riqueza (...) Ahora, no se debe satanizar a una persona que tiene un carro caro o se compró un apartamento en un lugar exclusivo. El contribuyente primero debe primero probar las fuentes de sus ingresos”, subrayó el exdirector de Tributación.

En los casos expuestos por el fisco, este jueves 21 de octubre, el común denominador fue que las personas y las empresas investigadas mostraban aumentos de riqueza, sin una justificación aparente.

“La Administración Tributaria se va por los signos externos de lujo, pero no hace declaración de impuestos. Entonces, si Tributación pide la justificación porque dije que recibí una herencia, debo tener copia del testamento o acta del abogado donde así se detalla”, comentó Carla Coghi, socia directora de Deloitte.

La especialista comentó que a raíz de la legitimación de capitales se pide una justificación de los recursos recibidos.

“El contribuyente debe tener la capacidad de demostrar cómo obtuve el dinero, debo tener una evidencia. Y lo importante es que debe darse una trazabilidad bancaria, que el dinero entre al banco y desde ahí se hacen las erogaciones”, comentó Coghi.

La director de Deloitte agregó que Tributación hace el cruce de información para determinar, por ejemplo, si realmente la persona se ganó un premio en casino, pues hay bitácoras de registro.