Fuente: Prensa Libre

Empresarios representados por la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) urgieron ayer al presidente de la República, Luis Guillermo Solís, a meter mano en el “desorden”, que aducen hay en el Ministerio de Hacienda.

El desorden obedece a la reciente aplicación del Impuesto sobre las Ventas, del 13%, a algunas actividades de recreo y similares, especificadas por el criterio institucional DGT-CI-06-14 del 30 de julio de 2014.

Con este, aseguran que la cartera está haciendo una reforma fiscal “a la brava”, al ampliar la base tributaria a dedillo, pues no entienden cómo algunas actividades de recreo sí estarán definitivamente gravadas y otras no.

Asimismo, y aún más preocupante es para el sector, que además de empezar a contribuir en ese sentido, deberán pagar por el cobro retroactivo de la carga impositiva a los períodos no prescritos, o sea pagar todo lo no tributado desde hace cuatro años, incluyendo las multas e intereses en cada caso.

Así las cosas, el ultimátum a Solís, que circuló ayer por medio de conferencia de prensa, ahora tiene fecha. De no hacerse nada desde Zapote -por lo menos frenando el cobro retroactivo de ese impuesto- antes del 2 de setiembre aseguraron, recurrían a otras instancias.

Por ejemplo, indicaron que desde ya preparan un proyecto de ley en conjunto con el Partido Movimiento Libertario (PML), el cual es visto con buenos ojos desde otras bancadas, para frenar esta supuesta arbitrariedad, reiteran que la única manera que se pueden hacer modificaciones a las leyes es precisamente desde Cuesta de Moras.

“El proyecto de ley es una interpretación auténtica al artículo específico que está gravando el Impuesto de Ventas y eso lo que hace es excluir, por el espíritu del legislador, qué es un centro de recreo y qué no lo es, y dentro de esa definición vamos a establecer qué actividades turísticas lo son, como no lo eran 1982. Esto lo están trabajando asesores de todas las fracciones políticas, con un borrador de nosotros y otro del Movimiento Libertario”, apuntó Pablo Heriberto Abarca, presidente de Canatur.

ALARMADOS

Rodrigo Valverde, gerente general de Costa Rica Sky Adventures, establecimiento turístico, que cuenta con parques temáticos, teleféricos, puentes colgantes y canopy y que está ubicado en La Fortuna y Monteverde, aseguró que tan solo pagando el retroactivo del impuesto, el monto ascendería a los mil millones de colones, lo que al menos en su caso supondría la quiebra.

“El quiebre de empresas no es para alarmar, en realidad queremos de la forma más responsable decir que esa es la realidad y es muy sencillo tanto para cualquier persona comprobar que esto es cierto, ustedes como empresa pueden tomar cualquier declaración de Renta en donde sale la totalidad de las ventas brutas de una empresa y empezar a sumarle el 13% retroactivo de los últimos cuatro años y se van a dar cuenta que el monto es exorbitante”, apuntó.

Sobre esta compleja situación, ayer Carlos Vargas, director general de Tributación, reiteró a este matutino que todo se hizo bajo la ley y que la aplicación del tributo no es nuevo.

Sobre si el presidente Solís mete mano al criterio, ya sea para frenarlo en su totalidad o al menos paralizar el cobro retroactivo del gravamen a las empresas indicó: “Lo que pasa es que esta es una decisión técnica, no es una decisión política y nosotros como técnicos somos aplacadores de la ley y nosotros como técnicos estamos obligados a respetar lo que dice la ley”.