Licda. Ana Isabel Borbón M.

Hemos venido hablando de la responsabilidad solidaria que ejerce la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ante la omisión del pago de las cuotas obrero-patronales de la dicha Institución.

Recapitulando, dijimos que el artículo 51 de la Ley Constitutiva de la CCSS era la norma que establece dicha solidaridad.

Analizamos también algunos elementos que son importantes conocer para no provocar una solidaria responsabilidad donde no la tenemos realmente y hoy quiero compartirles como les dije en el último artículo,  alguna jurisprudencia sobre el tema, es decir, algunas resoluciones de las máximas autoridades judiciales, que son tomadas como referencia para futuras sentencias en casos similares.  Tome nota entonces de lo que resuelven los Tribunales en algunos casos concretos.

Recuerdan que les indiqué lo importante a la hora de comprar un negocio, de estar seguros que ese establecimiento comercial NO tenga deudas con la CCSS. 

Ante ese escenario, la Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia, al analizar el caso de una empresa que pretendió demostrar que no tenía responsabilidad alguna para asumir solidariamente la deuda  que mantiene otra compañía, a la que le compró parte de su maquinaria y contrató a seis de sus trabajadores, revocó la sentencia recurrida y desestimó la demanda contra la CCSS bajo los siguientes fundamentos:


“…Se llega a la conclusión de que en el caso concreto no se está ante el supuesto de una sustitución patronal o transmisión real de la empresa, sino ante un ardid para intentar evadir el pago de la millonaria deuda que la empresa tiene con la entidad demandada… La sociedad actora ha intentado hacer creer que entre ella y  la empresa  solo medió una compraventa de algunos bienes muebles, es decir, de unos elementos aislados y que, por tanto, no es posible tener por configurada una transmisión de la empresa”,  argumentó la Sala Segunda en su resolución 2008-000451.

Y continuaron indicando en dicha resolución los magistrados, pese a que la empresa había liquidado a los seis trabajadores, que posteriormente fueron recontratados por la accionante, que eso …“seguramente formó parte de la maniobra para hacer aparentar que no había ningún nexo entre ambas empresas y así burlar las obligaciones existentes con la Caja”.

La Sala Segunda resaltó que aunque el artículo 30 de la Ley Constitutiva de la CCSS señala la responsabilidad solidaria para los traspasos verdaderos, con mayor razón se ha de aplicar en casos de un traspaso aparente y por eso, la empresa aquí en cuestión debe asumir el pago solidario con la entidad social.

Además, se confirmó la credibilidad del informe realizado por el Departamento de Inspección de la CCSS, de quienes manifestaron….“Para los infrascritos, la investigación administrativa fue bien llevada y el informe está debidamente motivado y sustentado en las probanzas que obran en los autos, por lo que no cabe desconocerle el valor de prueba muy calificada que le otorga el ordinal 20 de la Ley Constitutiva de la Caja”.

Como les dije días atrás, el informe que prepara el departamento de inspección de la CCSS, es más o menos comparable con un informe de “investigación judicial”, cuidado y no es mejor, rastrean absolutamente todo y esto es de felicitar, siempre y cuando no sea para consolidarme en una deuda, claro está.

Por su parte la Sala Tercera de la Corte, también ha resuelto en los casos de responsabilidad solidaria del representante de la empresa, por la omisión en el pago de cuotas obrero patronales, incluso a título personal.  Recordemos que retener al empleado las cuotas y no pagárselas a la CCSS, constituye un delito que se ventila en la sede Penal como el Delito de Retención Indebida, que incluso se castiga según el monto retenido, con meses e incluso años de prisión.  Este delito lo afronta el representante o patrono a título personal.  Sobre éste particular dicha Sala ha indicado en lo que nos interesa:

“… se acusa falta de fundamentación de la sentencia al entenderse que la personería de la empresa que se acusa, recaía exclusivamente sobre el imputado XXX simplemente porque así lo aseguraron los personeros de la C.C.S.S. Sin embargo, fue aportada a autos una certificación registral que dio cuenta que el acusado ejercía de forma conjunta la representación de su empresa, con el secretario o el tesorero de la entidad, por lo que no podía considerársele autor de las delincuencias acusadas. El reclamo no puede atenderse. El mismo imputado admite en su queja que ostentaba la representación legal de la empresa ….. Sociedad Anónima, aunque de forma conjunta. En ese sentido, no puede entenderse que, por esa razón, que XXX no podía considerarse autor de los ilícitos atribuidos, pues, precisamente, esa representación legal le otorga la condición de agente en el ilícito de marras, al tenor de lo establecido en el artículo 45 de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense del Seguro Social. La responsabilidad del resto de los personeros no excluye la suya propia, habiendo podido atribuirse la conducta, incluso, a título de coautores. Así las cosas, el reparo se declara sin lugar.” Sentencia 2009-000712 del 20 de mayo del 2009.

Tomen nota entonces, que la acusación penal como representantes de una sociedad que omitió el pago de las cuotas obrero patronales,  lo podrá ser en forma individual hacia su persona o bien en forma conjunta con los demás apoderados, en calidad de coautores, sin que esto sea necesario.

Y por último aunque no menos importante, analicemos lo que ha dicho la Sala respecto a la   prescripción del cobro de las cuotas obrero patronales.

El Tribunal de Trabajo Sección IV, manifestó en un hecho concreto que “….aunque el recurrente manifiesta que trabajó desde el año 1958, para la Compañía Bananera, hoy conocida como ….., no fue sino hasta el primero de noviembre de 1976, que se le empadronó en la cuenta individual de la Caja Costarricense de Seguro Social, razón por la cual se le deben reconocer todos esos años para efectos de que su pensión por vejez se actualice.

En apoyo de sus pretensiones cita el Voto Nº 184-97 dictado por la Sala Constitucional, el que rescata la igualdad de derechos de todos los trabajadores, no pudiendo un Reglamento de Pensiones de la Caja, contravenir lo dispuesto en el artículo 33 de la Constitución Política. Señala también que es merecedor del reconocimiento de las cuotas obrero patronales desde el año 1942, así como los intereses de ley, las costas procesales y personales y el daño moral. Por ello el fallo debe revocarse y en sentencia se deben otorgar todas las pretensiones formuladas…... Tocante a la prescripción del cobro de las cuotas omitidas por la parte patronal, es menester indicar que de conformidad con lo dispuesto en el párrafo in fine, del artículo 44 de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense del Seguro Social, la circunstancia de que no le hayan sido deducidas las cuotas al trabajador, no exime al patrono de responsabilidad. Estas acciones son imprescriptibles y de distinta naturaleza del derecho de demandar el simple reintegro de las cuotas atrasadas. Como se puede apreciar la norma transcrita es sumamente clara y no admite ninguna interpretación, al establecer en forma categórica, que el cobro de las cuotas omitidas, por parte de la Caja es imprescriptible. Además la Sala Constitucional con buen criterio ha señalado la obligatoriedad de todo patrono de empadronar a sus trabajadores, desde el mismo momento de la emisión del Reglamento General del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte de 1947. De tal manera, que si el patrono incumplió esa obligación legal, no tiene por qué, el trabajador sufrir las consecuencias de esa omisión, si además existe el mecanismo en la Ley Constitutiva de Caja, para que ésta pueda cobrar al patrono omiso las cuotas dejadas de pagar. En consecuencia, aplicando esa jurisprudencia constitucional -Voto N° 0184-97, de las 9:42 hrs, del 10 de enero de 1997- la cual resulta vinculante, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 de la Ley de esa Jurisdicción, se debe condenar a la Caja a conceder las diferencias respectivas en la pensión de vejez que goza el reclamante y a la compañía …. a cancelar al Seguro Social las cuotas dejadas de pagar en su momento, desde que empezó a laborar, sea en el año mil novecientos cincuenta y ocho, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 44 de la Ley Constitutiva citada. En atención a lo dicho y sin necesidad de extenderse en otras consideraciones, se deben acoger los agravios formulados por el recurrente revocándose el fallo dictado, en el sentido de que la Caja Costarricense de Seguro Social debe realizar los ajustes necesarios en la pensión que goza el actor, tomando en cuenta las cuotas omitidas desde el año mil novecientos cincuenta y ocho. Asimismo, se condena a la Compañía …. a cancelar a la Caja las cuotas del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, del aquí actor, desde el año mil novecientos cincuenta y ocho y hasta el mes de octubre de 1976. En caso de omisión, queda la entidad aseguradora autorizada a proceder directamente contra la empresa citada, ejerciendo las acciones legales correspondientes para reclamar los montos dejados de cancelar por dichas cuotas.” Sentencia 349 de las 18:30 horas del 23 de mayo del 2006.

Así las cosas, espero haberles podido dar a conocer a groso modo, los motivos y las consecuencias legales a que pueden hacerse acreedores por ser declarados responsables solidariamente.  Tomen precauciones, es un tema delicado con consecuencias que pueden perjudicarle gravemente. No minimice las consecuencias de una notificación de emplazamiento por ser considerado solidariamente responsable ante una deuda por cuotas obrero patronales ante la CCSS, siempre es mejor que acuda cuanto antes a demostrar que usted no tiene responsabilidad en el caso,  si puede hacerlo.